30 diciembre 2005

"E o mundo nâo se acabou"... (I)


Cuando consigo despertar la leche se salía del hervidor, mierda!, lo limpiaré más tarde. Una ducha rápida. Bajo al perro.
Desde que el repartidor se montó su kiosco ya no me llega el periódico así que.... de nuevo enciendo la tele para tragar, entre magdalenas y un café, las últimas noticias de la CNN.
¡Es el fin del mundo!
Esto debe ser una broma, .... pero no, el mismísimo Bush solloza enmarcado por los símbolos nacionales: "dios nos envía una dura prueba.... dios nos salve y salve a América". (Mi pobre inglés impide que la totalidad del mensaje llegue al cerebelo, se sintetice y baje al estómago).
Increíble!. El café está ya frío y no he podido mover ni un solo dedo.... qué hago!.
Las líneas telefónicas están colapsadas; decido tomar una cerveza, son las 8:00 a.m. pero me quedan menos de 24 horas, sólo un día de vida.... qué coño!.
Abro el Vega Sicilia numerado, -lo guardaba para esa noche especial que te prometí-, las manos me tiemblan, lo sirvo en mi mejor copa;me gusta el sonido -si en el universo existe ese sonido del que hablan será igual al de este vino tintineando en un cristal de murano-, dejo que el caldo respire. Un sorbo,... otro; delicioso!.
Clarividencia etílica: primero las despedidas y después la diversión. No remataría mi vida de otra forma que no fuese envuelta en humos de jazz... una última copa de vino y echo a volar.