29 mayo 2006

Cerezas


Cuando la abuela Wilfreda aún podía correr, y cuando digo correr me refiero a andar deprisa, esperaba a que estuviésemos subidos al cerezo, con las risas atragantadas a huesos que nos escupíamos, (el que tenía mejor puntería ganaba el botín, kilo y medio de cerezas y un fuerte dolor de delicioso empacho). Entonces la abuela salía "corriendo" por el camino de la huerta y todos saltabamos al suelo, dispersándonos a porrazos de caña de bambú mientras las risas seguían, entrecortadas por quejidos y cardenales. Nunca me he reído tanto.

La vieja nos seguía hasta que ya no podía más, el palo en alto, gritando sinvergüenzas. Una hora después nos daba la merienda para que escucháramos sus historias de Cuba; más risas en cuanto se ponía a recitar habaneras improvisadas que disimulabamos a bocados, ansiosos de tantos juegos. Salíamos bronceados del sol de Varadero, salitre en el pelo y cierto mareo de puro que la abuela fumaba, a caladas largas, como saboreando el único recuerdo que no contaba...

11 Comments:

Blogger Juankar said...

Hay historias de abuelas y pueblos que tienen denominadores comunes. Son muchas las veces que he oido a personas hablar de sus abuelas asociadas a una fruta o fruto particular. Tu abuela cereza, mi abuela avellana....y sin embargo, mi abuela urbana es mi abuela gaseosa....

Muxu geriza (cereza)y de postre urrak (avellanas)

mayo 29, 2006 2:01 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Buena la historia. Curiosa la foto, mas que nada por el famoso palíndromo de Pompeya. "El creador tiene las inestables claves de su Obra", aunque puede que no las conozca.
Un cordial saludo.

;)

mayo 29, 2006 4:17 p. m.  
Blogger coco said...

Diría que me tienes obnuvilado, si no fuera porque, a estas alturas, dudo mucho que sea pasajero.
¿Me das una cereza?
Petons i arrumacus.

mayo 29, 2006 6:04 p. m.  
Blogger jose peres said...

Escreves mui bem! Gosto muito dos teus relatos breves, som mui poéticos.

Bicos,

O PorkoPek

mayo 29, 2006 6:24 p. m.  
Blogger slesnor said...

juankar... avellanas, qué ricas!! Si es que las abuelas tienen una sabor especial ;P Bicos e apertas.

Estimad@... anónim@... aguda observación ;P Un saludo.

coco... no sé dónde enviarte las cerezas, están en su punto. Lo de la obnuvilación es contagioso??.. jejej Bicos e apertas.

jose peres / O PorkoPek... Bemvido a slesnor se crea. Obrigada pola sua visita e as súas verbas. Bicos e apertas

mayo 30, 2006 8:48 a. m.  
Blogger cecilia_lisbon said...

Las cerezas son el recuerdo que tengo yo del verano en la ciudad (porque yo era una niña que no se iba de vacaciones) al igual que los polos de naranja y limón y el olor a puro de mi abuelo.

Creo que voy a echar una lágrimita si me perdonan...

mayo 30, 2006 8:36 p. m.  
Blogger sonrisa said...

Mis recuerdos de abuela no se parecen a los tuyos, la mia tenia demasiados aires de grandeza.
besos

mayo 30, 2006 9:56 p. m.  
Blogger Denuedo said...

Preciosa historia. Me acabo de imaginar a los niños en la cama quedándose dormidos y la abuela Wilfreda pensando con una sonrisa... estos niños... que envidia.

mayo 30, 2006 11:45 p. m.  
Blogger slesnor said...

cecilia_lisbon... cereezaaass, compartimos algún que otro recuerdo. un abrazo.

sonrisa... habelas hailas, esas abuelas también tienen su punto... de cocción. Bicos e apertas

denuedo... se agradece el piropo : "preciosa historia". Saludos ;P

mayo 31, 2006 5:38 p. m.  
Anonymous Acéfalo said...

Qué tiempo aquellos. Siempre medio desnudos, diempre corriendo. La piel abrasada por el aire caliente. Los ojos resecos. Y ese cansancio dulcísimo, que ya nunca se recupera. Y a dormir.

Como canta el Serrat (que dudo mucho que te guste): "Creo que entonces, yo era feliz."

A mi abuela la asocio con el secador de pelo; creo que eran las únicas ocasiones en que nos acariciaba, la cabrona. O al menos, las más deliciosas.

Perdona que te robe protagonismo, aunque ya sé que no puedo, lo digo en serio, maestra; pero es que me has tocado bastante el tilín.

Gracias por este post tan bello y tan entrañable. Y ahora no me digas que es mentira.

Un beso.

junio 01, 2006 12:58 a. m.  
Blogger slesnor said...

acéfalo... con abuel@s cabron@s o no, es imposible qué nos quiten "aquellos tiempos". Las gracias no se merecen y me reservo la veracidad de mis historias "reales" ;P Bicos.
PD: En lo de Serrat te equivocas.

junio 02, 2006 2:39 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home